QUESOS, INCENDIOS Y PASTOREO

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Clara Benito Pacheco pastoreando su rebaño de cabras en Serrada de la Fuente-Berzosa del Lozoya
Autoría: @pastosalvaje

Un buen queso empieza a elaborarse en el medio natural: en sus pastos, sus dehesas, en el sotobosque.

Esas materias vegetales pasarán al sistema digestivo de las vacas, ovejas y cabras que proporcionarán la leche necesaria para elaborar un buen queso.

Pero aparte de alimentarse, nuestras vacas, ovejas y cabras también ejercen otra función esencial en el medio natural: controlan y despejan el sotobosque cumpliendo una acción indispensable en la  prevención de incendios forestales, ya sea rumiando esa materia vegetal como pisoteándola para que no crezca.

Resiliencia socioecológica y  ganadería extensiva

Se ha hablado mucho ya sobre los beneficios de la ganadería extensiva (en mi opinión: la natural). Por ganadería extensiva se entiende “el conjunto de sistemas de producción ganadera que aprovechan eficientemente los recursos del territorio con las especies y razas adecuadas, compatibilizando la producción con la sostenibilidad y generando servicios ambientales y sociales”, como bien define la Plataforma por la Ganadería Extensiva y el Pastoralismo.

En el pasado webinario “Ganadería extensiva y prevención de incendios” organizado por esa plataforma, se habló de la resiliencia socioecológica, «la capacidad de los sistemas socio-ecológicos de adaptarse o transformarse frente al cambio (en particular el cambio inesperado), de manera que sigan siendo capaces de sostener el bienestar humano».

La paradoja pastoral

Y para ser resilientes a los efectos del cambio climático, el pastoreo cumple una función imprescindible:recuperar la riqueza de un paisaje rico que alterne zonas de bosque con áreas cultivadas y pastoreadas, aportando una mayor resistencia a la propagación de las llamas.

Las ventajas del pastoreo en los montes pueden ser las siguientes:

estimula la producción mediante la paradoja pastoral(el pasto, para estar sano, necesita estar pastado),

mejora la biodiversidad con un pastoreo moderado,

– contribuye a la prevención de incendios forestales mediante el aclarado y control de la maleza bajo el arbolado,

mantiene la cubierta vegetal, ya que disemina las semillas y fertiliza (aumenta la materia orgánica en el suelo),

favorece la conservación de hábitats despejados, refugio de fauna silvestre,

constituye una renta para los montes españoles dado que lleva consigo la revalorización de los montes y el aprovechamiento ganadero.

El artículo “Las ovejas, bomberas en nuestros bosques: ¿Cuál es su papel en los incendios?”,  cita a Ángeles Santos (ganadera extensiva y responsable de la Comisión Ejecutiva de COAG): «el control del pastor sobre el fuego permite mantener las área cortafuegos y que gracias al ganado no solo se previenen sino que cuando ocurren son más pequeños y fáciles de controlar«.

Gastronomía y prevención de incendios

Es necesario incrementar el consumo de carne y derivados del cordero y el cabrito “porque ni el pollo ni el cerdo blanco (que son las carnes más consumidas) contribuyen a apagar incendios”.

Así pues, comiendo quesos de ganadería extensiva estamos ayudando en la prevención de incendios forestales. Y si los acompañamos de un buen vino, también estaremos colaborando en esa misma tarea (paisajes agroforestales en mosaico).

Por cierto, el pastoreo también ayuda a aclarar las vides de nuestros viñedos…

En la parte izquierda de la foto, territorio pastoreado; en la parte derecha Jaral.
Autoría: @pastosalvaje

Autora: Fina Corredor (asociada y miembro del grupo de Comunicación de Red española de Queserías de campo y artesanas). Dietista-nutricionista y educadora ambiental. Trabajó en prensa comarcal y participó voluntariamente en programas de prevención de incendios forestales y en la creación de recursos pedagógicos sobre repoblación forestal.